Codependecia
¿Qué es la codependencia?
Dios creó al ser humano para relacionarse con Él y con los demás, sin embargo cuando se experimentan heridas de abandono, rechazo o miedo en ocasiones las relaciones se tornan en dependencias emocionales fuera de lo normal.
Cuando una persona niega sus propias necesidades, pierde su paz y estabilidad emocional tratando de controlar, rescatar o agradar a otra persona. Este es el inicio de una acción compulsiva de codependencia. Siempre está a la disposición de otras personas y se olvida de lo que ella realmente necesita.
En lugar de amar desde la libertad, ama desde la necesitad tratando de satisfacer las necesidades de otros sin importar lo que tenga que hacer.
La dependencia emocional es un patrón de necesidades las cuales no han sido satisfechas en la niñez y en la etapa de la adultez, la cual buscamos satisfacer mediante la búsqueda de relaciones interpersonales estrechas. Es una necesidad afectiva fuerte y de dependencia.
· Causas:
· Vínculo afectivo desequilibrado con los padres.
· Ausencia de padres física/emocional o abandono.
· Historial familiar con diferentes adicciones.
· Baja autoestima generada desde la infancia.
· Victima de abuso físico o emocional.
· Carencias afectivas y relaciones insatisfechas.
Las personas codependientes tienen dificultad para identificar sus sentimientos y emociones. Se les dificulta expresar sus sentimientos por temor a ser rechazados, formar y mantener sus relaciones y la toma de decisiones. La persona puede pensar que es responsable de los pensamientos, sentimientos y acciones de los demás.
· Síntomas:
· Prioridad ante la necesidad y responsabilidades de otras personas.
· Sentir pánico al abandono o ser rechazado.
· Miedo a la soledad.
· Dependencia de aprobación constante.
· Dificultad para establecer límites.
· Su estado emocional depende de lo que otros piensen.
Manifestaciones clínicas
En la gran mayoría de los casos las personas pueden presentar síntomas físicos, pero sin evidencia de alguna enfermedad. Como, por ejemplo: Gastritis, dolores de espalda, desórdenes alimenticios, migrañas, diarrea/estreñimiento y debilitamiento del sistema inmunológico entre otros.
Camina hacia la sanidad
Cuando la persona está sumergida en una relación de codependencia es como si estuviera en una cárcel. Porque toda gira en base a otras personas y sus circunstancias, privándose de sus propios deseos, anhelos y cubrir sus necesidades. Dios desea restaurar al ser humano para que pueda amar desde la libertad.
Plan de acción
Toma un momento y has un alto para que puedas analizar tus relaciones y reconocer si hay un patrón de codependencia. Reconoce que tu valor no depende de otras personas y que tu identidad está en Cristo. Aprende a establecer limites saludables con las personas que te rodean, en otras palabras, aprende a decir, no. Busca ayuda profesional, en la comunidad y asiste a una iglesia.
En la gran mayoría de las iglesias existen programas de apoyo, consejería emocional y espiritual. A su vez tienen diferentes grupos: de jóvenes, mujeres, hombres y edad orada.
Rompe con la negación y la barrera de la vergüenza, comienza a amarte a ti mismo y recupera tu valor y confianza en Dios. Él es la fuente de todo lo que necesitas para cerrar este capítulo de tu vida. La mejor manera de sanar un corazón roto es entregándole todas las piezas a Dios.
“Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas”. Salmo 147:3 RV 1960
Dios sana y venda las heridas del corazón. El sanar es restaurar el interior de nuestras vidas y el vendar es que puedes tener la seguridad que no vas a estar solo en este proceso mientras tu corazón se recupera.
Cuando buscamos en las personas lo que solo Dios puede darnos, terminamos heridos, atrapados en relaciones desgastantes y frustrados. Pero hoy Dios quiere acordarte una gran verdad: Solo Él puede sanar las heridas alojadas en tu corazón. Y te ofrece algo maravilloso, sanidad y libertad. Las relaciones dejan de ser una cárcel y se convierten en una gran bendición.
Hoy Dios te hace una invitación amorosa
Si reconoces que has vivido dependiendo emocionalmente de otras personas y mostrando la necesidad de aprobación para sentirte valioso. Cargando con necesidades que no te corresponden o si has tenido miedo de perder a alguien y has permitido que esa relación haya causado heridas en tu corazón. Dios quiere sanar esa área de tu vida. Él no te condena, por el contario te acepta tal y como eres con tus virtudes y tus defectos. Te invito a repetir la siguiente oración.
Oración:
Señor reconozco que he puesto mi seguridad emocional en otras personas, he buscado en otros lo que solo tu puedes darme. Hoy te entrego mi corazón para que sanes mis heridas y me restaures. Enséñame a vivir con el amor que tu me brindas.
conclusión:
Cuando entregamos nuestras vidas a Dios, Él comienza una verdadera restauración en nuestras vidas. Lo que antes fue dependencia se convierte en libertad. Lo que antes fue vacío se convierte en plenitud en Cristo. Hoy puedes comenzar tu proceso de sanidad interior.